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Agradecimiento A Mís Maestros.

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 “Sin engaño la aprendí y sin envidia la comparto;
no escondo sus riquezas,
 porque es un tesoro inagotable para los hombres,
y los que la adquieren se granjean la amistad de Dios,
recomendados por los dones que ofrece la instrucción.”.

Sabiduría, 7: 13-14 

 

En un merecido y emotivo homenaje que le  fuera realizado en el último Congreso de la Asociación Odontología Dominicana,  el pasado 3 de Octubre del 2009, a dos hombres que en su larga trayectoria como cirujanos le fueran concedido a los Maestros:  Dr. Ramón Pichardo y el Dr. Rafael Salcedo Siri, a sido el motivo de escribir esta nota .

Como dije me siento muy horando al escribir este artículo de homenaje a mis profesores y  maestros. La palabra maestro puede tener variadas acepciones, todas alrededor de la expresión de la excelencia en el quehacer. En Medicina, el maestro es el que ejerce su profesión con alegría, con conocimiento, con habilidad, con prudencia, en último término o en una palabra con sabiduría.  

Se llega a ser Maestro de la Cirugía como consecuencia de una vida completa dedicada al arte de curar con el bisturí, junto a la vocación permanente de formar nuevos cirujanos entregando no solo aquello que alguna vez se aprendió de otros, sino que dándose por entero en la labor formativa. Por eso que no puede haber un Maestro sin Discípulos, que lo reconocerán como a un verdadero padre en lo profesional, existiendo una deuda de gratitud permanente hacia su persona.

Herrera Vegas aconsejó a Ricardo Finochetto: “Tratad de ser maestro antes que profesor. Profesores hay muchos; basta tener buena memoria, un poco de método en la exposición y saber unir lo útil a lo agradable. El Maestro es más que eso, es aquel que se da por completo a los alumnos, que no conoce egoísmos y enseña todo lo que sabe; así, solamente, dejará discípulos dignos de él. Es como un árbol que se juzga por la buena calidad de sus frutos”. Lo que está de acuerdo con una conocida frase que dice: “El valor de un maestro se mide por la personalidad de sus discípulos”. 

Durante mis  años de estudiante  tuve la oportunidad de conocer a muchos destacados profesionales de los que aprendí y a los que humildemente traté de imitar. Deseo resaltar a dos de ellos, el Dr. Jose David Rodriguez mi primer maestro en anatomía y con quien me introduje en el mundo de la docencia de la anatomía.

Ya como estudiante tuve cierta motivación extra por esta disciplina debido a los monitores (estudiantes ayudantes de profesor) los cuales tenían un dominio excelente de la anatomía, conocían íntimamente su parte descriptiva y topográfica, con un lujo de detalle sin comparación, aprendido todo esto claro esta,  por el estudio, la dedicación, la disección y la docencia, combinación esta sin dudas la que forja a un Prosector de anatomía.

Mientras la práctica la daban los monitores, la teoría era impartida por el Dr. José David Rodriguez, como había ya mencionado, espigado, de contextura media, de trato afable con quienes compartían con el  la docencia, temido por los estudiantes, sus clases eran una condensación de lo que veíamos en la práctica, las preguntas de José David estaban inclinadas al uso de raciocinio, la lógica y la cultura general para el entendimiento de la anatomía; recuerdo que en las clases prácticas, el siempre supervisaba a los monitores de anatomía sobre su metodología de enseñanza. 

Al Dr. Domingo Santos Pantaleón, uno de los pocos Doctorados (PhD) en odontología en el país, creador de la unica revista cientifica en odontologia en Rep. Dom. de su Instituto Odontologico de Especialidades (IOES), autor de varios libros y articulos cientificos; y quien me enseñó el valor de la investigación y la docencia, el para mí es: el científico de la odontología

Tuve la oportunidad de recibir clases de pregrado con el Dr. Luis Arístides García Sanchez, cirujano bucal de habilidades innatas, Coordinador de la Cátedra de Cirugía y Profesor Titular de Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD) y del Dr. Adolfo Arthur Nouel, destacado cirujano bucal, y uno de los mejores patólogos clínicos del país; Profesor Meritísimo de la Facultad de Ciencias de la Salud de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, y Estomatólogo del Instituto Dermatológico y Cirugía de Piel "Dr. Huberto Bogaert Díaz" y la Dra. Gladys Abreu en la rotación extramural.    

Dr. Aristides Garcia y Dr. Artthur Nouel

Durante la carrera, la mayoría de los monitores soñamos con algún día ser cirujanos, sabemos que se requieren unas cualidades especiales para cristalizar ese sueño en tal sentido fue mi norte durante la carrera de odontología  y cito por tal razón las Sagradas Escrituras en Sabiduría 8,2:

Yo la amé y la pretendí desde mi juventud; 

me empeñé en hacerla mi esposa,

enamorado de su belleza.. 

Ya en el terreno de nuestra especialidad tuve la suerte de poder formarme junto a Maestros de la cirugía Maxilofacial. 

La esencia del maestro radica en un compromiso personal, en la actualización permanente y en la estricta profesionalización, para la búsqueda de la verdad.

Esto significa no sólo estar al día en la profesión, sino también estar consciente de los cambios sociales, económicos, políticos y culturales y de las transformaciones que ha vivido la sociedad y de la responsabilidad que ello implica, en tal sentido tuve como maestros el Dr. Wilson Olivo Canaan, cirujano de mi hospital, el Darío Contreras y profesor de la Universidad Nacional Pedro Henriquez Ureña (UNPHU) el Dr. Rogelio Cordero  Lopez (exCoordinador de la Residencia y Jefe de Cirugía Maxilofacial del Hosp. J.P. Pina) y  al Dr. William Alvarez Cabreja (Jefe de Servicio de Maxilofacial del Hospital Central de las Fuerzas Armadas). 

 

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Para mí, sin embargo, mi estadía en el Instituto Oncológico de Santo Domingo con el Dr. Rafael Antonio Salcedo Siri (Jefe de la Unidad de Cirugía Maxilofacial del Servicio de Cabeza y Cuello del Departamento de Cirugía del Instituto Oncológico Dr. Heriberto Pieter), a sido una experiencia inolvidable.

Con el Dr. Salcedo,de quienes guardo admiración y respeto, un caballero y mi Maestro, me ha brindado la posibilidad de poder acompañarlo durante 5 años en su Unidad Quirúrgica. Con él tuve la aventura y el placer de asistir a su “gesta” en el Instituto Oncológico donde ha sabido crear un centro de amistad, trabajo, estudio, docencia e investigación en cirugía oncológica de elevado nivel. Citando a L. Rodriguez : no solo he recibido la enseñaza, sino que honrándome con su amistad pude apreciar más de una vez, la grandeza de su alma, la pureza de sus sentimientos, la nobleza de sus aspiraciones, la lealtad de su corazón y la rectitud de sus principios.

 

Una consideración especial merece el Dr. Hector Zorrilla Beras actual Coordinador de la Residencia en Cirugía Buco-Maxilo-Facial del Hospital Docente Universitario Dr. Darío Contreras y Prof. Cirugía Dento-Maxilar en la UASD;  su accionar ha sido y sigue siendo la fuente de inspiración en todos mis emprendimientos  (universitarios, academicos y profesionales) y que a servido de base y estimulo para mi ingreso y permanencia no solamente  como monitor que fui una vez de Anatomía y de la cual todavía soy docente en la Universidad Católica Nordestana (UCNE), sino tambien en la Residencia Especializada de cirugía bucomaxilofacial, a quien admiro y respeto como a un hermano mayor por sus altas cualidades personales, morales y científicas, y de quien estaré eternamente agradecido por sus siempre acertadas enseñanzas y apoyo en mi vida estudiantil y profesional, con el  comparto una amistad  que perdurado con el pasar de los años. 

Por su entrega demostrada a la noble profesión de las Ciencias de la Salud, expresada en la excelencia quirúrgica, en el trato responsable y cariñoso con los enfermos, expresada en la enseñanza de la cirugía a los alumnos y en la formación de discípulos, expresada en una visión universal del hombre, en el desarrollo académico universitario, expresada en el cultivo de la amistad con colegas y compañeros de trabajo merece destacarse con  gran relevancia al Dr. Ramón Pichardo (Jefe de Servicio de Cirugía Maxilofacial del Hosp. Darío Contreras) un ejemplo de vocación de servicio y en la relación con el paciente.

En mi estadía de 5 años en el Instituto Oncológico de Santo Domingo, compartí y aprendí con cirujanos de corazón noble, maestros y amigos, de esta manera quisiera agradecer al Dr. Julio Cesar Peña Encarnación, (Encargado de la Unidad de Cirugía Reconstructiva del Instituto Oncológico de Santo Domingo), quien me enseñó el manejo delicado de los tejidos blandos, a los miembros de la Unidad de Cirugía de Cabeza y Cuello, los doctores Santiago Soto, Pedro Baez Santana y Hector Julio Ramirez de quienes aprendí sus técnicas en el manejo del cuello en los pacientes oncológicos. Con Hector Ramirez seguimos la batalla contra el cáncer en el Instituto Oncológico del Nordeste.    

 

He tenido la suerte de desempeñarme profesionalmente durante estos últimos 13 años en una institución académica-asistencial y a la que guardo profundo cariño y donde conocí a destacados profesionales  y amigos, el Hospital Regional Universitario San Vicente de Paúl, dependiente de la Universidad Católica Nordestana, en la cual soy docente. 

Las características propias del trabajo quirúrgico determinan que aún cuando los cirujanos se desempeñen en especialidades y subespecialidades aparentemente tan diferentes, sus vínculos de unión se hacen evidentes y adquieren fuerza en forma casi espontánea. Esta unidad debe mantenerse y cultivarse, tomando los resguardos necesarios para cautelar la identidad de la disciplina quirúrgica, reconociendo su raíz común. 

Sin embargo, es necesario reconocer también la trascendental importancia del trabajo multidisciplinario para el progreso médico-quirúrgico y para que complementando conocimientos podamos atender mejor a nuestros pacientes. Esto se logra juntando a los distintos especialistas en torno a áreas de interés común. 

Carrasco, Peña Encarnacion y Nuñez Gil

Tratando de mantenernos al tanto de la cirugía maxilofacial a nivel internacional hemos conocido muchos grandes cirujanos como Guerrerosantos (Maestro de la Cirugia Plástica Mexicana) quien nos permitió una estadía en el Instituto de Cirugía Reconstructiva que lleva su nombre.

A los doctores John O. Akers, Curtis J. Shalit y Scott Lawson del Florida Oral & Facial Surgical Associates en Daytona, Florida; y al Dr. Ramón L. Ruíz (autoridad mundial en cirugía craneofacial) y Director del Pediatric Craniomaxillofacial Surgery and the Craniofacial Disorders Program, del Arnold Palmer Hospital for Children en Orlando, Florida. Y otros más, quienes nos han mostrado el State of Art de cirugía maxilofacial en los países desarrollados (de lo cual no estamos tan atrás por cierto).  

En el área docente de la anatomía, siempre he tratado de estar al tanto y tuve la oportunidad de asistir al espectacular Body World del controversial Profesor Alemán de Anatomía, Güenter von Hagens, y de participar en las prácticas de Anatomía Aplicada a Colgajos en el Instituto de Patología Forense de Jalisco, Mexico.  

  

 

Y por que no, dar las gracias a todos los maestros de la cirugía maxilofacial y ciencias afines que han contribuido al desarrollo y crecimiento de la misma, y en ellos a sus legados (técnicas, libros, investigaciones, etc.) de quienes siempre permaneceremos  aprendiendo y agradeciendo. 

GRACIAS A TODOS!!

     
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