Avisar de contenido inadecuado

El Uso de Obturadores en Cirugía Maxilofacial.

{
}

 TAGS:

Introducción

A causa de la resección quirúrgica de tumores, traumatismos o defectos congénitos en el maxilar, se producen una serie de déficits funcionales. Éstos se clasifican en déficits masticatorios (tanto por el paso de alimentos de la cavidad oral a otras como la nasal o la sinusal, como por la ausencia de los dientes englobados en el área del defecto) y en déficits de la deglución, de la fonación y estéticos, como pueden ser desviación de la comisura labial, hundimiento de la hemicara y bolsa palpebral del lado afectado.

 TAGS:

Un obturador palatino es una prótesis parcial removible, fija o incluso sobredentadura que lleva incorporada una parte obturatriz que penetra en los bordes del defecto buscando el cierre periférico del mismo.

 TAGS:

La función principal de los obturadores es la de taponar el defecto maxilar, separando así la cavidad oral de la nasal o sinusal. Están indicados en los casos de comunicaciones en la región maxilar, producidos por resección quirúrgica de tumores de paladar duro y/o blando, traumatismos o malformaciones congénitas en las que no se haya podido llevar a cabo reconstrucción quirúrgica o ésta haya fracasado.

Con el uso de un obturador se consiguen una serie de objetivos fundamentales:

rehabilitación orodental inmediata y seguimiento del área de la maxilectomía para observar posibles recidivas en el caso de resección de tumores. Es una técnica relativamente simple con un resultado predecible, con la que en poco tiempo se puede corregir una situación inestética.

El manejo prostodóncico de los defectos en paladar se ha venido realizando durante muchos años. Ya desde el siglo XVI, Ambroise Pare fue el primero en utilizar medios artificiales para cerrar defectos maxilares. Claude Martin, en 1876, describió el uso de un obturador protésico quirúrgico, y en 1927 Fry tomó impresiones en el momento inmediato tras la cirugía. Streadman, en 1956, usó una prótesis de resina acrílica recubierta de gutapercha.

Las indicaciones de un obturador se pueden resumir en las siguientes:

• Como estructura de soporte sobre la cual el cirujano puede conformar los tejidos.

• Como prótesis temporal durante el periodo de corrección quirúrgica.

• Para restaurar inmediatamente la apariencia estética del paciente.

• Cuando el cierre primario esté contraindicado o la edad del paciente contraindique lacirugía.

• Cuando la posibilidad de que el paciente pueda sufrir una recidiva del proceso por el que tuvo que ser maxilectomizado sea muy alta3.

Existen diferentes tipos de prótesis para defectos maxilares, dependiendo de su tamaño y de la presencia o ausencia de estructuras de soporte (dientes, reborde óseo maxilar, labios, lengua o mucosa yugal).

Al encontrarnos ante una gran variabilidad de tipos y tamaños de defectos en el maxilar superior, la cantidad de tipos de aditamentos y variaciones que pueden llevarse a cabo en este tipo de prótesis obturadoras serían básicamente las que el facultativo fuera capaz de idear y confeccionar y que cubrieran las necesidades del paciente.

No obstante, existen clasificaciones que engloban los diferentes tipos de defectos maxilares con el fin de facilitar la elección del diseño de la prótesis (tabla 1). En la literatura están recogidos numerosos tipos de aditamentos y variaciones. Borlase1 indicó que la posibilidad de colocación de implantes, tanto intraorales como extraorales, ha de considerarse en el propio momento de la resección, para lo cual la comunicación entre cirujano y prostodoncista debe ser óptima.

Pigno y Funk publicaron el uso de una prolongación hacia el espacio de la apertura nasal en el manejo protésico de pacientes que han sufrido una hemimaxilectomía y que cuentan con un defecto poco favorable para su rehabilitación.

Driscoll y Habib presentaron la idea de ahuecar el aditamento obturador para aligerar el peso de la prótesis optimizando su comodidad durante la masticación, la fonación y la deglución, en caso de prótesis muy extensas.

Chambers et al publicaron la utilización de un obturador en paladar blando, restableciendo el cierre velofaríngeo y consiguiendo así un control en la emisión nasal durante el habla y previniendo la regurgitación nasal de comida y líquidos durante la deglución.

Park y Kwon utilizaron obturadores quirúrgicos inmediatos para controlar los déficits producidos por la maxilectomía. Si bien minimizaron las complicaciones posquirúrgicas, estas prótesis presentaban una retirada dificultosa de la prótesis tras la cicatrización de la herida, además de ser obturadores preparados en modelos prequirúrgicos que pueden no encajar adecuadamente, provocando filtrados.

Uniendo ambas ideas, la de una prótesis obturadora colocada inmediatamente tras la cirugía con un aditamento obturador hueco y, por consiguiente, más ligero, Shimizu et al publicaron en 2009 un tipo de prótesis construida desde un modelo maestro, el cual será duplicado; en uno de los modelos se corregirá el defecto con la porción obturadora, y en otro se construirá la porción de la prótesis que va apoyada sobre los procesos alveolares; una vez construidas, se fusionarán para dar lugar a la prótesis definitiva.

Además de las alternativas removibles, Kawasoto et al presentaron una prótesis parcial fija con un aditamento obturador anclado con un accesorio magnético.

En el caso de la rehabilitación de pacientes oncológicos con este tipo de defectos, bajo nuestra experiencia, una vez pasado un periodo en el que deben estar totalmente recuperados, deben ser estudiados de forma pormenorizada para indicar el tipo de rehabilitación más adecuada.

Para este tipo de prótesis siempre tomaremos impresión de alginato con cubeta individual, puesto que se trata de un material menos rígido que permite una ligera inserción en el defecto, reflejando así los límites del mismo. Ya que necesitaremos una cantidad importante de alginato, mezclaremos con éste una pequeña porción del algodón durante el batido para aumentar su consistencia.

El montaje en articulador es aun si cabe más crítico en este tipo de pacientes, donde la escasez de tejidos de soporte dificulta la estabilidad y la retención de la prótesis y la consecución de un correcto plano de oclusión.

Por supuesto, debemos tener muy en cuenta los requerimientos funcionales y estéticos de este tipo de pacientes, generalmente mucho más elevados de lo que en la mayoría de las ocasiones seremos capaces de conseguir, por lo que antes de comenzar el tratamiento debemos comunicar de forma clara a los pacientes qué objetivos podemos conseguir con las prótesis obturadoras.

El incremento de calidad de vida en pacientes maxilectomizados gracias a su rehabilitación con este tipo de prótesis ha sido recogido en la literatura actual. Así, Irish et al llevaron a cabo un estudio de corte transversal con el fin de estudiar la calidad de vida en pacientes con maxilectomía resultante de la resección de un cáncer. Sus resultados refieren que un obturador que cumpla su función incrementará notablemente la calidad de vida de estos pacientes. Para otros autores, la no utilización de prótesis obturadoras, tanto inmediatas como definitivas, en el caso de resecciones de tumores que afecten al esqueleto facial, puede propiciar una contracción severa de los tejidos blandos, haciendo casi imposible la corrección de la disarmonía facial.

Consideramos que actualmente la discusión ante la elección de obturadores o la reconstrucción quirúrgica carece de sentido, puesto que ésta debe basarse en unos criterios definidos, siendo cada técnica útil si se hace un correcto plan de tratamiento. Existen una serie de factores que intervienen en dicha elección, entre ellos, la edad del paciente, su historia clínica y la etiología del defecto1.

 

Conclusiones

• Los obturadores protésicos están indicados para la corrección de defectos palatinos o maxilares, permitiendo tantos diseños y aditamentos como el facultativo sea capaz de aplicar y con los que el paciente pueda recuperar un alto nivel de calidad de vida.

• Entre las ventajas que presentan los obturadores maxilares, podemos citar, fundamentalmente, la separación de la cavidad oral de la nasal o sinusal, así como la consecución de una rehabilitación dental y oclusal satisfactoria.

NOTA DEL AUTOR. Recomendamos el libro Clinical Maxillofacial Prothetics en nuestra seccion de libros gratis.


{
}
{
}

Comentarios El Uso de Obturadores en Cirugía Maxilofacial.

Hola Soy odontóloga y quisiera aprender a realizar los obturadores nasales, con material de impresión se toman y q recaudos se puede tener, porfavor es urgente quisiera un curso corto porfavor muchas gracias
Gabriela Granda Gabriela Granda 29/03/2014 a las 03:23

Deja tu comentario El Uso de Obturadores en Cirugía Maxilofacial.

Identifícate en OboLog, o crea tu blog gratis si aún no estás registrado.

Avatar Tu nombre

Los comentarios de este blog están moderados. Es posible que éstos no se publiquen hasta que hayan sido aprobados por el autor del blog.